La estupenda labor en el montículo por parte de Taylor Buchholz, completando el primer juego completo con blanqueo para un novato del equipo de Houston desde que Kirk Saarloos lo obtuviera el 25 de julio de 2002, fue el colofón de los primeros tres juegos en la Lone Star Series de esta temporada entre Astros y Rangers, en lo que fue sin duda un microcosmos de las fortalezas y debilidades de la escuadra sideral.
El viernes, Roy Oswalt concedió tres carreras esparcidas durante seis entradas y un tercio de labor; y se necesitaba la reacción ofensiva que al final llegó en el octavo, impulsada con doble barrebases de Adam Everett. Brad Lidge tuvo la oportunidad de regresar al rol de cerrador; y aunque un sencillo de Gary Matthews Jr. podía indicar nuevamente problemas para el lanzador que ha estado luchando contra fuertes inconsistencias toda esta temporada, ponches consecutivos a Michael Young y Mark Teixeira, junto con un elevado de Hank Blalock, calmaron la situación en un juego que concluyó 5-3 a favor de los Astros.

Al día siguiente, fue una nueva lucha para Andy Pettitte, quien no ha podido de un todo recuperar la forma que alguna vez llegó a tener. Mientras Kevin Millwood amarró a la ofensiva de Houston, Pettitte se veía con bases llenas en cada episodio; para un total de 5 carreras permitidas en 6 innings. Millwood y los relevistas Ron Mahey y C.J. Wilson se combinaron para el blanqueo con pizarra definitiva de 6-0. Millwood nunca dejó que un corredor avanzara más allá de la inicial.
Pero el domingo, pudo ser suficiente para calmar la ansiedad dejada por el resultado adverso de anoche; al ver que Buchholz pudo sacudirse su racha adversa de las últimas dos salidas y colgar nueve ceros en la pizarra, maniatando a los Rangers de modo tal que solamente pudieron ligar seis hits para un score final de 5-0. Morgan Ensberg y Jason Lane proporcionaron los fuegos artificiales de la fiesta con sendos cuadrangulares productores de dos carreras cada uno en el sexto y octavo episodios, respectivamente.

"Si salimos de esta y jugamos bien, lo llamaré una fase", le declaró Phil Garner a mlb.com. "Si no podemos hacerlo mejor, entonces no sabré a dónde iremos a parar. Ciertamente no hemos jugado buena defensa, no hemos bateado ni hemos pitcheado bien. Y eso es en todo el lineup de arriba abajo".
Ojalá este sea el fin de tal fase, y será duro demostrarlo, con paradas en Washington, Pittsburgh y
San Luis.
















