septiembre 2006

Con el corazón

Capte773f9bc03724bed849680dadb10041acorrLos Astros están consiguiendo una fuerza indescriptible para mantenerse en la lucha. Ayer, en una batalla de 15 episodios, se impusieron 7-6 a los Piratas de Pittsburgh; y así mantenerse a corta distancia de los Cardenales de San Luis (quienes ganaron y por lo tanto no se pudo acortar la diferencia).

Independientemente de lo que ocurra, no se puede negar que Houston está jugando con el corazón y eso se ve. Desde ya les agradecemos una de las carreras más emocionantes en la historia del béisbol.

No toquen ese dial…

R2209594602Lo dije en XM Radio esta tarde (gracias Uri y Anthony por la invitación), lo voy a decir próximamente en Crónicas de los Astros, y lo voy a decir aquí una vez más: Si me preguntaban hace 15 días atrás si los Astros tenían chance o no de pasar a la postemporada, los iba a remitir al psiquiatra.
Todo indicaba, racionalmente hablando, que la oportunidad era muy poca.

Quién lo diría. Los Cardenales de San Luis entran en caída libre y los Astros se meten en una buena racha que los pone a pocos juegos, no ya del comodín, sino del título divisional del Centro de la Liga Nacional.

Título divisional.

Quisiera escribirlo una vez más, pero se va a hacer repetitivo.

Si señores, los Astros barrieron a los pájaros rojos en buena lid en Minute Maid, y hoy mantienen sus esperanzas vivas con una victoria 5-4 ante los Filis de Filadefia en Citizens Bank Park.

Ya lo sé, estoy oyendo ciertos agradecimientos en California también. Pero ese no es el punto.

Los siderales se han colocado nuevamente en los papeles, con derecho legítimo a soñar. ¿Y eso por qué?

Porque finalmente se han producido cosas que le habían sido negadas a la tropa de Phil Garner.

– Victorias dejando en el terreno a los contrarios. Antes del fin de semana pasado, los Astros no tenían ninguna. Ahora ostentan por lo menos dos.

– Bateo oportuno: Luke Scott se ha echado este equipo al hombro, Lance Berkman ya no está solo y todo comienza a hacer click. Es tan sencillo como eso. Hasta Orlando Palmeiro le hace honor a su puesto de emergente, como lo hizo esta noche con su batazo clave.

Lo de Scott desafía cualquier descripción, desde su llegada su madero se ha mantenido encendido y como bien lo expresan las notas de juego, su rol en la escuadra es digna de estudio sobre cuán dramático ha sido el cambio en la suerte de la novena sideral desde su llegada.

A mí me toco hoy tratar de darle algun sentido lógico a lo que está ocurriendo; y la única conclusión a la que puedo llegar es esta: Por fin, estan jugando como los Campeones defensores de Liga. Y mientras en otros lugares, donde se hace mucho mayor ruido y comentarios exhorbitantes, ya no hay posibilidad de soñar con repetir un título, esa esperanza en Houston resucitó.

Ah, y no se me puede olvidar, Rodrigo: Hector Gimenez hoy se convirtió en el venezolano 199 en las Mayores.

R3355435180Hace varios meses, los Astros de Houston habían dejado libre a Roger Clemens, e inevitablemente, al menos en lo personal, nos llevó a una reflexión sobre el presente y el futuro del equipo. Se había llegado a una Serie Mundial, y se estuvo muy cerca de un título de las Grandes Ligas, aunque la historia que quedaría para el recuerdo sería la de una barrida por parte de los Medias Blancas de Chicago. Los boxscore cuentan una historia muy distinta.

De todos modos, esa noche estábamos en un parque de pelota invernal en Venezuela, y tuvimos la oportunidad de ver a dos promesas del equipo: Luke Scott, quien estaba convirtiendose en una especie de figura de culto; y Fernando Nieve. Ya ambos han hecho el grado y son regulares del club.

Todo esto nos viene a la mente porque hoy, Clemens hizo la que bien pudo ser su salida final en Minute Maid Park. Claro que la relevancia del hecho ya se diluye ante tantas amenazas de retiro incumplidas por parte del Cohete. Siempre regresa, pero uno siempre se pregunta si esta, en defintiva, será la última vez.

Una vez llegó a decir Phil Garner que Clemens tiene aún brazo para unos cuantos años más, y así lo demostró hoy, manteniéndose consistente. Algo que es lo normal para él, y lo asombroso para nosotros, considerando que ya ha pasado la marca de los 40.

Scott bateó un cuadrangular hoy. Y esta pequeña reflexión que nos llegamos a hacer una noche de diciembre sigue rondando a nuestro alrededor. Figuras como Scott y Nieve parecen ser una buena fundación para un futuro lleno de buenas nuevas, pero si hay algo que no termina de encajar, una respuesta sin llegarnos a la mente, es la ofensiva. ¿Habrá alguien que tome la delantera junto a Lance Berkman? ¿Habrá que traerlo por la agencia libre? ¿Cuánto costará?

Si esta es la despedida de Clemens (y no hay nada que pareciera indicarnos aun que lo sea), no es la que hubiésemos querido. Lo mejor hubiera sido verlo junto a Craig Biggio, y a Jeff Bagwell, por que no, con un título de Serie Mundial en las manos, recibiéndolo mientras es bañado en champagne. Todo indica que este año, a menos que ocurra algo similar a un milagro, no va a ser así.

Espero no ser el único que en este momento tiene su mente en un loop incesante del tema Rocketman, mientras se pregunta que irá a pasar. No hay mucho tiempo para descifrar el acertijo, y lo mejor es no tomar en cuenta a Clemens en ningún plan para 2007. Si regresa una vez más a uniformarse, que sea un bono que el béisbol nos da.

Unas de cal y otras de arena

R3702135631A cuatro juegos del comodín, y pareciera estar tan lejos.

Los Astros no han hecho nada fácil el ver esta lucha por algo que hasta hace poco, pareciera inalcanzable. Pero al menos, en esta serie contra los Cardenales de San Luis, hemos visto como las fallas mas persistentes que hay en el equipo se mantienen: tanto el pitcheo errático, especialmente cuando se trata de los últimos tramos del encuentro, como el escaso poder ofensivo.

Taylor Buchholz regresó de las Ligas Menores, y fue literalmente apaleado. Brad Lidge recibió una nueva (e indeseable) visita del fantasma de Albert Pujols. Todo parecía indicar que la barrida estaba servida.

Pero nuevamente los puntos positivos que también han acompañado a los siderales salieron a flote: Roy Oswalt y una consistencia que no cansa de asombrarnos, y el poder de Lance Berkman, quien soltó su jonrón 40 de la campaña, siendo esta la sexta ocasión en la historia de la franquicia que un pelotero llega a tal marca (Jeff Bagwell lo ha hecho en 1997, 1999 y 2000; Richard Hidalgo también en el 2000).

Berkman se merece todos los reconocimientos posibles, al menos en nuestra humilde opinión. Ha llevado la carga más pesada en todo el roster, y la ha sabido llevar de forma impresionante. Eso es lo que distingue a los líderes del montón.

Y Lance Berkman es todo un líder. Y Roy Oswalt no se quedará atrás en esa categoría, en un futuro no muy lejano.

Sin rendirse

Capt9b15959f51c448c2a77b3bcca717de20astrLos Astros saben que sus oportunidades de llegar a la postemporada se hacen cada vez más pequeños, pero no por eso se están rindiendo. Saben que hay que buscar y seguir buscando hasta que no haya más chance, y pudimos ver eso anoche, cuando Aubrey Huff con un jonrón en solitario pudo coronar un regreso que se convirtió en un triunfo 4-3 ante los Cerveceros de Milwaukee.

Asimismo pudimos ver algo que teníamos mucho tiempo sin presenciar: un cuadrangular de Morgan Ensberg. Como lo expresó a MLB.com, debe aprovechar cualquier oportunidad que tenga para demostrar que no ha perdido el brillo que lo hizo ocupar titulares la pasada campaña.

Lo acostumbrado fue ver siete buenos innings por parte de Roy Oswalt. ¿Qué más podemos decir que ya no hayamos expresado durante toda esta temporada? Ya es llover sobre mojado. Es uno de los mejores, sin duda. Y uno de los más consistentes.

Casi perfectos

Capt7c2be29453f54b268427b7af3631621bmets_1 Esta última serie entre Mets y Astros fue de verdad intensa hasta el último out. Nadie puede decir que no recibió el mejor entretenimiento posible por el valor de su boleto. Tres partidos peleados hasta el final, y aunque lamentablemente los siderales no salieron airosos en las dos primeras ocasiones; en la tercera pudimos constatar que todo lo ofrecido a Roy Oswalt en su última extensión contractual no tiene nada de exagerado.

Mientras Oswalt coqueteaba con la perfección durante siete innings, lo vimos silenciar a una de las ofensivas más temibles de todo el béisbol sin mayores esfuerzos, todo fluido. En total ponchó a 9 contrarios, y no fue sino hasta un discutible sencillo en el séptimo episodio de José Reyes que Oswalt no mantuvo el hechizo de un juego perfecto.

Aunque Brad Lidge le concedió un cuadrangular en solitario a Carlos Delgado en el noveno, se pudo mantener la diferencia mínima y Houston venció, finalmente, a los Mets 2-1. No hay más que hablar sino de la maestría de Roy Oswalt quien estuvo a centímetros apenas de conseguir una hazaña cada vez más escasa en el mundo de las Grandes Ligas.

A %d blogueros les gusta esto: