Recarga
Pido disculpas por no haber escrito muy frecuentemente en los últimos días, pero también he aprovechado el tiempo para ponerme al día en algunos asuntos personales, y además tratar de recargar energías antes que comience la temporada de Grandes Ligas.
Aprovechamos luego de la victoria de los Tigres de Aragua en Venezuela de atender muchas cosas, y una de ellas (perdónenme) no fue precisamente la Serie del Caribe. No se me presentó la oportunidad en lo profesional de cubrirla, y a lo mejor voy a cometer un pecado por lo que voy a decir, pero le doy gracias a Dios por no haberlo hecho. No hubiera soportado en lo personal el tener que ver la actuación tan triste mostrada por el equipo de Venezuela, que no pudo revalidar su título del año pasado, hundidos en mal pitcheo, malas decisiones a la hora de correr las bases y una falta de remolque que raya en lo incomprensible.
El ambiente para el fanático en una Serie del Caribe es maravilloso, por lo menos así ha sido el caso en aquellas que he participado. Y tanta es la invitación a la fiesta que muchos peloteros parecen no poderla resistir. Existe la percepción que este torneo no es tomado en serio por muchos de sus integrantes. En lo personal guardo la creencia que el equipo que se tome en serio este compromiso, es quien vencerá al final. Así fue en Caracas en 2002 cuando ganó México. Uno veía que los mexicanos estaban comprometidos con su camiseta, que no dejaron de trabajar y practicar, llegando a la hora y cumpliendo a cabalidad con los requerimientos.
Y cuando uno lee declaraciones como las del manager de Venezuela Buddy Bailey al diario Líder, no puede sino bajar la cabeza en señal de vergüenza: "Las razones son muchas, pero la más importante es la falta de compromiso. Cuando haces este tipo de viajes y traes a tu familia o a cualquier otro tipo de acompañantes siempre te van a estar esperando para hacer algo, y eso descontrola. Es obvio que cuando se viene a un resort la gente cree que está de vacaciones, pero no es así, estamos en la Serie del Caribe?.
?Hasta los momentos, me siento decepcionado?. ?Para serte sincero, en estos momentos estoy viendo elementos que no están dando todo el potencial del que sé son capaces de dar?.
No tengo más que añadir. Mejor cambio de tema.
Fíjense que viene para los Astros un spring training bien competido e interesante.
Va a haber mucha gente compitiendo por puestos este año, lo que aumenta el interés de los aficionados en verlo. Fíjense que hay muchísimos invitados que no forman parte del roster, tal es el caso del venezolano Richard Hidalgo, que viene revitalizado de una muy buena temporada en su país. La competencia entre Hidalgo y hombres como Jason Lane para quedarse con un puesto en el equipo mayor va a ser feroz.
Nótese que los Astros no han declinado firmar a hombres como Lane y Morgan Ensberg, quienes cargan a cuestas unos inmensos signos de interrogación, no sabemos si Tim Purpura los usará como carnada para alguna negociación. Las posibilidades (y por ende las especulaciones) son infinitas.
Y será punto de atención Hunter Pence, quien viene de sorprendentes actuaciones en Ligas Menores y en el Torneo de Otoño de Arizona, hasta que fuera objeto de sanciones internas por su arresto debido a manejo bajo la influencia del alcohol. Debe demostrar que no le falta mucho para tener lo suficiente para mantenerse en las menores, y además dejar atrás en la mente de todos su infortunado incidente.
Todo ello en mente pensando que faltan más o menos 8 días para el inicio del Spring Training. Cuantas cosas por ver. Y eso que no mencioné mi interés por ver los progresos que deben mostrar los receptores Humberto Quintero y Héctor Giménez, por solo mencionar uno de los tantos tópicos que nos mantendrán ocupados.




