Los consiguió
Después de tanta expectativa, el momento llegó. Con un sencillo impulsor en el 7mo. inning de un juego entre Astros de Houston y Rockies de Colorado que de otra manera hubiese pasado rápidamente al olvido, el símbolo permanente de la franquicia, Craig Biggio, alcanzó la cifra de 3.000 imparables, algo que lo coloca en una muy segura vìa al Salón de la Fama de Cooperstown.
Cuando uno se prepara mentalmente para momentos como este, involuntariamente se comienza a hacerse una idea mental de lo que se va a escribir. Pero cuando realmente llega, las palabras se diluyen y uno cae en la emoción del momento.
Emoción fue lo que se vivió en las gradas del Parque Minute Maid. El agradecimiento y el respeto por alguien que ha llevado el nombre de los Astros de Houston con los mayores valores de deportivismo y clase, algo que muy pocos en estos dìas pueden decir.
Biggio quizá sea el último de una raza cada vez más escasa. Es por ello que solo, por unos segundos, nos quitamos el sombrero de reporteros y expresamos nuestra admiración por un hombre de béisbol que ha sido digno embajador de la ciudad de Houston y de su equipo por tantos años.
Felicitaciones por tan merecido logro.