Cuando uno ve a un pelotero hacer lo que Carlos Lee logró esta noche ante los Filis de Filadelfia, uno usualmente dice "quiero comer lo mismo que él". Considerando que el panameño ha estado bajo régimen para optimizar su condición física, lo que podemos decir es que quisiéramos hacer la misma dieta.
Lee siempre ha mostrado buen ritmo chocador, pero lo de esta noche fue demasiado: tres cuadrangulares, uno de ellos grand slam y un total de seis carreras empujadas para ayudar a Houston a imponerse sobre Filadelfia 9-6. Fue indudablemente la gran fuerza ofensiva que los Astros necesitaron para sobreponerse a una noche no tan brillante para Roy Oswalt.
Quizá fue el inclemente frío, pero Oswalt no estuvo al tope: admitió un total de 6 anotaciones en igual número de episodios. Lo bueno fue que, además de la contundente actuación de Lee, el bullpen fue hermético: Brad Lidge (sí, leyeron bien, Brad Lidge), Rick White, Trever Miller, Chad Qualls y el nuevo cerrador Dan Wheeler se combinaron colgando ceros en la pizarra.
Si así llueve, que no escampe.