A discreción
La hora definitiva para hacer canjes en el béisbol de Grandes Ligas ya pasó, y este año las cosas estuvieron muy activas. Greg Maddux ahora viste la camiseta de los Dodgers de Los Angeles, Sean Casey viene a complementar a los ya poderosos Tigres de Detroit, Cesar Izturis ahora cuidará el campocorto del Wrigley Field, Bobby Abreu es un Mulo de Manhattan.
Y Miguel Tejada sigue siendo parte de los Orioles de Baltimore.
Los Astros al final no entraron en el festín de los canjes por segundo año consecutivo, y no fue por falta de intentos. Activamente persiguieron a Tejada, pero el precio quizá haya sido muy alto. Nombres como los de Brad Lidge, Roy Oswalt, Morgan Ensberg fueron barajados, al menos en las especulaciones de los medios (Tim Purpura nunca va a hablar sobre este tipo de cosas).
Se habló de que el estelar Oswalt había sido exigido; y que hasta Billy Wagner iba a darle a los Mets reportes de scouting sobre él. ¿A quién iban a mandar por parte de los Mets? Si es que en realidad los asombrosos alguna vez hicieron esa llamada. No hay nada que nos haga pensar que no.
En todo caso, haber enviado a Oswalt a otro lado (siendo uno de los más consistentes ganadores del equipo) no era lo que se tenía en mente, y si lo que reporta Ken Rosenthal es cierto, pues el precio a pagar iba a ser demasiado alto. No creo que el haber separado a Roy O del equipo hubiese sido la solución, por más preciado y productivo que pudiera ser la pieza a buscar. Es muy probable que nos evitaron 20 años de rencores, al mejor estilo Nolan Ryan.
Si de verdad se trabajó duro en conseguir algo interesante, pues los resultados fueron vanos. Una de dos opciones nos quedan a pensar: o bien los jugadores puestos sobre la mesa fueron subvaluados por sus potenciales compradores, o hubo falta de agresividad a la hora de negociar.
Este en lo particular era un año en el cual la Gerencia estaba obligada, debido a los pobres resultados mostrados en el campo, de hacer una fuerte demostración de que la bandera blanca no había sido izada y que la temporada no es un caso perdido. Pero ningún esfuerzo hubiese valido la salida del brazo más prometedor de la organización.
Sin embargo, después de hoy, va a ser muy dificil convencer a los fanáticos de que aún hay esperanzas. Ojalá y me equivoque.