Algo está pasando
Ha sido la excepción a la norma en las últimas semanas cuando los Astros se desatan a batear cuadrangulares a diestra y siniestra, por ello juegos como el de anoche, en el cual los siderales vencieron 7-4 a los Bravos de Atlanta, son un completo disfrute.
Lance Berkman disparó dos vuelacercas, uno en el cuarto inning en solitario; y otro en el sexto episodio, productor de tres anotaciones; y Mike Lamb soltó un bambinazo en el octavo.
Y no sólo eso. Defensivamente hablando, las cosas no pudieron salir mejor, y la jugada en la cual Berkman atrapó un elevado de John Thomson para enviarlo a la goma para sacar out a Jeff Francoeur, quien se abalanzó contra Brad Ausmus, fue quizá el catalizador que le puso el toque definitivo al encuentro.
Andy Pettitte mejoró considerablemente, al admitir dos carreras en seis episodios, y ponchando a ocho; lo cual fue aprovechado gracias a la ayuda ofensiva recibida, un contraste inmenso con otras salidas. Y en el noveno, Brad Lidge sacó el inning por la vía rápida.
Si ustedes ven bien la pizarra, se darán cuenta que los Astros están disfrutando algo que no veían desde hace mucho tiempo. Hoy aprovecharon que el pitcheo de los Bravos no es el mismo de otros tiempos, y jugaron con inspiración. Y eso vale muchísimo.