Capt48915a583aa84180a2cdecdc6c9c0af5astrQue queeeee? Eso es lo que todos me dijeron cuando vieron las noticias hoy. Los Astros de Houston se han apretado el cinturón, tomaron el toro por los cuernos y han hecho lo que todos los fanáticos pedían, prácticamente de una vez: obteniendo no solamente un bate respetable con Carlos Lee, sino sólido pitcheo con Woody Williams.

Es cierto, han elevado la vara, y eso es algo que, a primera vista, no parece ser el comportamiento típico de los Astros (a menos que se cuenten las ofertas hechas a Roger Clemens y la propuesta sin concretar a Carlos Beltran). Esto le manda a la gente este mensaje: No estamos jugando aquí, y vinimos en serio.

Y esa actitud nos complace, sobre todo si se considera que Tim Purpura no habia hecho una negociación de relevancia en su corta estadìa como Gerente General. Hasta hoy. No ha atendido una sino dos de las principales necesidades del club. Lee y Williams igualmente crearán expectativa y ayudarán a llenar asientos.

No solamente eso. Puede que este sea el impulso que Roger Clemens necesita para firmar un año más con Houston, algo que debe estar en la agenda de Purpura. Aunque la idea puede darle escalofríos a Purpura y a Drayton McLane, si Clemens acepta, están obligados a firmarlo. Andy Pettitte debe tomar igualmente su decisión, sin tiempo que perder.

Los 100 millones de dólares ofrecidos a Lee son ciertamente el producto de un mercado sobrevaluado gracias al trato hecho entre los Cachorros y Alfonso Soriano (y lo que están dispuestos a pagar a un Carlos Zambrano que se merece un poco más tales cifras). No es lo justo, pero no podía evitarse pagar tal precio.

Purpura nos dijo que iba a ser agresivo con miras a los encuentros de invierno de Gerentes Generales. Reconocimos que eramos escépticos juzgando su historial anterior, pero estamos contentos que nos hemos equivocado.

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