Maravilla invernal

FotojuegoSi ustedes creen que el béisbol termina con el último out de la Serie Mundial, están muy, pero que muy equivocados.

Ustedes ven, la pelota no termina nunca para mí. Tan pronto como las Grandes Ligas terminan la temporada regular, cambiamos de ambiente y nos preparamos para el béisbol invernal que se juega en varios países del Caribe, como Puerto Rico, la República Dominicana, México y Venezuela.

Como venezolano que soy, sé por experiencia propia lo maravilloso que es ir a un juego de Liga Invernal. Fue aquí donde me enamoré del béisbol, y tuve toda esa experiencia estilo "Campo de sueños" cuando niño: subir la escalinata del parque de pelota, y ver el verde y prístino campo con las rayas de cal recién pintadas alrededor de las bases.

Los fanáticos de mi país son únicos, son más ruidosos y apasionados de lo que llegarán a ser en los Estados Unidos. Me disculpan mis amigos norteamericanos, pero todo es un asunto cultural, y no hay nada malo en la forma que cada uno asumimos el béisbol. En los Estados Unidos, se va al estadio a ver el juego de pelota y pasarla bien. En Venezuela, se va a ver el juego y a una fiesta a la vez: se baila, se grita, se baila un poco más, se canta, se grita un poco más y que otras tantas cosas. ¿Alguna vez han visto a una banda de samba en las gradas en un estadio norteamericano haciendo vibrar a los fanáticos y motivarlos a cantar y bailar, como hacen los Tiburones de la Guaira, por ejemplo?

La fiesta nunca termina. Desde el primer pitcheo hasta el último. Las rivalidades cobran un nuevo sentido. Si no me creen, pregúntenle a los fanáticos de los equipos Caracas y Magallanes, un feudo tan amargo y metido en nuestra fibra cultural, que no tiene precedentes en ninguna parte del mundo. No creo que siquiera los fanáticos de los Yanquis y los Medias Rojas pueden decir que les llegan cerca.

El béisbol está en nuestra sangre. Y estaremos hablando de él sin parar durante los próximos cuatro meses. Los presentadores de los noticieros reconocerán sin ningún tipo de reservas a qué equipo ligan. El ochenta por ciento de aquellos que van a un juego lo harán usando la camiseta de su equipo favorito (y así lo harán en la calle también). Muchos comerciales de TV girarán en torno a la temporada. Los periodistas serán muy objetivos en su trabajo pero no seguirán la regla que hay en otros países de "no aplaudir en la sala de prensa". No. Aplaudirán y ligarán como cualquier otro fanático. Aquí siempre ha sido así y no habrá nada que lo cambie.

Es una atmósfera de béisbol como no hay en ninguna otra parte. Estaré pendiente de muchos prospectos de los Astros que van a jugar. Por ejemplo, los Leones del Caracas prometen al prospecto de lanzador Juan Gutierrez, quien tuvo récord de 8-4 con efectividad de 5.06 en Doble-A. El Magallanes (manejados por Alfredo Pedrique, adjunto al Gerente General Tim Purpura) tendrá muchos futuros Astros en su roster, y hay mucha especulación en torno al posible regreso a Venezuela de Luke Scott, quien destrozó la Liga el año pasado.

No podría terminar nunca tratando de describirles como se siente el vivir el béisbol invernal venezolano. Y no podría jamás hacerle justicia. Espero que un día ustedes lo puedan ver por sí mismos.

Un Comentario

  1. Avatar de luisanapm@yahoo.com.mx
    luisanapm@yahoo.com.mx

    Es así, al subir a las gradas del estadio ya se contagia inevitablemente la emoción de cada uno de los fanáticos. Todos ellos bien identificados. Cada equipo tiene su grito de guerra que no solo queda dentro del estadio sino que se apodera de cada venezolano que sigue la liga. Yo por ejemplo estaré cantando ¨PA´ ENCIMA¨ al son de la samba de Los Tiburones de la Guaira. Gracias Rafa por recordarme el triunfo de ése, uno de los juegos inaugurales de la LVBP donde Los Tiburones hicieron lo justo para lograr su primer teiunfo.

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