Suspenso en Minute Maid
Hay pocas cosas que superen la emoción de remontar un marcador adverso y poder concretar la victoria. Y los Astros ya han vivido ese sentimiento en dos ocasiones consecutivas. Esta vez fueron cinco las carreras anotadas en el séptimo inning, para imponerse a los Cerveceros de Milwaukee 8-7, en un increíble juego de pelota en el cual se vivió un poco de todo: sorprendente pitcheo abridor, seguido por un bullpen errático, oportunidades desperdiciadas y luego una explosión ofensiva total.
Taylor Buchholz (ver post anterior) se manejó de forma magistral durante seis episodios, con una economía de pitcheos sorprendente. Fueron 85 los lanzamientos en total, de los cuales 52 cayeron en strike. El problema radicaba, como le pasó a su compañero Fernando Nieve la noche anterior, que los siderales sólo capitalizaron par de anotaciones (incluyendo jonrón en solitario de Morgan Ensberg) y durante la estadía de Buchholz en el morrito dejaron un total de 6 hombres esperando un remolque que no llegó.
Los dos imparables que el novato permitió fueron cuadrangulares, uno de Carlos Lee en el segundo, y otro de Geoff Jenkins en el séptimo; que en defintiva sellarìa su suerte en el partido. Chad Qualls trató de apagar el fuego con gasolina: otorgó 3 carreras más, llevando su efectividad a un alarmante 9.35. El bullpen no ha sido el bastión que se esperaba en un principio sin duda alguna.

Sin embargo, Houston se benefició de bates alegres en ese productivo séptimo capítulo. El juego se encontraba 6-3 a favor de Milwaukee: Tanto Lance Berkman como Morgan Ensberg impulsaron una, y Jason Lane coronó con soberbio estacazo de tres rayitas, su tercero del 2006, volteando definitivamente el marcador.
Fue necesaria la presencia de Brad Lidge quien, con su cuarto rescate de la campaña pudo mantener a raya las aspiraciones de los Cerveceros y la mínima ventaja que sostuvo Houston al final del encuentro.
Taveras, Ensberg y Berkman siguen encendidos: el jardinero ya tiene diez juegos seguidos ligando de hit, mientras que el antesalista lleva 3 encuentros al hilo enviándola a la calle; mientras que Lance collecciona 18 impulsadas.
Fue sin duda un juego de suspenso hasta el fin, sin embargo hay que estar claros, este bullpen no ha estado a la altura de las expectativas, y los novatos que se creían iban a caer presa del pánico se han visto solventes. Sólo nos resta seguir viendo y esperar que todos los factores engranen como se debe, están cerca de obtenerlo pero aún hay ajustes que hacer.