Fiesta pasada por agua
Hoy fue día de celebración en el Parque Minute Maid, por la entrega a los miembros del equipo campeón de la Liga Nacional de sus anillos en reconocimiento a tal hazaña, y Roger Clemens estuvo allí para recibir el suyo.
Luego de ese homenaje a todas las cosas que los Astros hicieron bien, lamentablemente el fantasma de los malos ratos apareció por los pasillos.
La paliza propinada por los Marlins 11-2, impulsada por cuadrangulares de Miguel Cabrera, Josh Willingham (quien conectara par de vuelacercas) y Mike Jacobs, fue una pesadilla para Andy Pettitte, quien se mostró incapaz de contener la ofensiva desplegada por los Marlins (13 hits, 10 carreras permitidas, 7 de ellas limpias, 1 boleto, 3 ponches y 3 cuadrangulares en 4.2 IP).
Sergio Mitre, por su parte, dominó a placer a los maderos de Houston en seis episodios de labor, en los cuales solo toleró 3 imparables y abanicó a 5. En pocas palabras, los Astros ni siquiera fueron capaces de entrar en circulación, salvo contadas excepciones.
Por lo menos tenemos la buena noticia que Fernando Nieve pudo debutar en el noveno inning, y colgó su cero, luego de admitir un indiscutible y transferir a uno por pasaporte.
Haciéndole honor a la verdad, la ofensiva de los siderales en estos dos primeros encuentros debe ser buscada con un telescopio, y hoy se magnificó debido a un mal momento para el abridor, quien, como humano al fin, tiene derecho a un traspié ocasional. Pero igualmente, es apenas el inicio de la campaña y por ello tampoco debe darse la señal de pánico aún.
Le queda a Phil Garner el atender esta temprana campanada de alerta.