Serpiente encantada
Qué contraste con lo vivido ayer. Los Astros no sólo vencieron a los Diamondbacks en esta noche de sábado, sino que literalmente los apalearon. Y además, los maniataron.
La ofensiva sideral se desató y ligó un total de 15 imparables, tres de ellos cuadrangulares; para una pizarra final de 10-0.
Claro que el bateo fue algo fundamental, pero el blanqueo propinado a los Cascabeles es el resultado de una demostración de estupendo pitcheo del joven Wandy Rodríguez, quien pudo colgar su cero por espacio de siete entradas completas; apenas concediendo el primer indiscutible a la altura del quinto capítulo. Luego Chad Qualls y Mike Gallo hicieron el resto para mantener el shutout. ¿El récord anterior de Wandy contra Arizona? 0-1 y efectividad de 9.00.
Los bates no se quedaron callados, y todos los jugadores de los Astros que aparecieron en la alineación abridora ligaron al menos un imparable, con la sóla excepción de Craig Biggio. Adam Everett, quien como buen campocorto, tiene el puesto ganado por su defensiva más no por su bate, se destapó y se fue de 4-2, conectando jonrón y doblete, impulsando 3.
Pero también fue un momento estelar para Morgan Ensberg. El antesalista siguió aumentando su ya abultado promedio de bateo (el cual quedó en .389), yéndose de 5-3, con vuelacercas y doblete, apenas faltando el triple para batear la escalera. Fue Willy Taveras quien ligara tribey, un hit de los tres que soltara en igual cantidad de oportunidades.
El equipo de radio de los Astros en inglés escogió a Ensberg como el jugador del encuentro; más no es difícil decantarse por Wandy para tal honor; y así bien lo hizo saber el californiano durante la transmisión. Rodríguez estuvo simplemente fenomenal, con porte y siempre encima en los conteos, siendo capaz de salir de situaciones potencialmente peligrosas totalmente ileso.
Mañana le toca al venezolano Fernando Nieve, su primera apertura en las Grandes Ligas. Todo un país estará seguramente muy pendiente de él.









